
Tus alas se empiezan a desplegar y dentro de muy poco volarás. Hace mucho que deseo tu volar, pues al igual que a mi madre, para mi, mi felicidad será tu libertad. Vuela, hija mía, sin mirar atrás y comienza esa vida que te has sabido ganar. Ama a ese ser, a ese hombre, pero sin quererlo cambiar y sólo así amarás de verdad. Busca tu camino, el de la felicidad, pero sólo el tuyo y no el de los demás y aunque sé muy bien que lo sabes, te lo quería recordar. No te arrepientas de tus errores, pues siempre te ayudarán, son sólo experiencias de la vida, que te llevarán a conseguir... El que vueles con libertad. 
© Suspiro-Teresa 12/07/2005 Todos los derechos reservados |