Te nombre ruiseñor de mis noches, de mis días y mi luna plateada, y te convertiste en el sol cantor que me da calor cada mañana. Hoy desde lejos mi luna se viste de gala para demostrarte querido ruiseñor, que con locura te ama. Esta luna creciente y como nunca iluminada, desde la lejanía te añora y clama y a tu sueño se acerca en silencio y con sigilo te acompaña. Ruiseñor, sigue desplegando, para mi, tus alas y lleva ese bello canto a mi corazón y cerca, muy cerca, de mi alma. Romántico y tierno Ruiseñor… Te Quiero, como nunca mi corazón imaginara. 
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