| El otro día descubrí que aún existe gente natural, de esa que te deja un recuerdo que jamás podrás olvidar. Es un muchacho excelente, que te inspira ternura y bondad, alguien que siempre gustará a la gente que, como yo, valoramos lo sencillo y
real. Ya se fue y dejó un vacio sin igual, tres días bastaron para que aprendiéramos a amarlo más allá de lo impensable. Tres días que dejaron una huella que no podremos borrar.
Gracias
Albert, por ser como eres,
único y genial,
y como ya te dije...
¡No cambies nunca, y sigue siendo así de guay! 
Suspiro-Teresa 5/7/2010
Todos los derechos reservados |