Una joya llevo en el alma, que me aporta calor y calma, joya por la cual, sin fin, iría hasta el último confín. Da igual árido desierto o verde dehesa, cualquier sitio es bueno contigo, mi amada Teresa. Una rosa blanca llevo en mi palma, que todo enamorado desea y clama, rosa que nació cuando te vi, y que ira con nosotros hasta el fin. No importa donde se ubique, cualquier sitio será precioso contigo, mi amado Enrique. Joya, rosa, o cualquier otra cosa, todo de ti hace mi vida más hermosa. 
©Suspiro-Teresa 4/6/2009 ©Nilo-Enrique 4/6/2009 Todos los derechos reservados |