
Sediento estoy, deshidratado, más el agua no me puede saciar, solo tus besos consiguen calmar esta infinita sed de enamorado. Agua pura que mucho tiempo te ha esperado boca mojada, llena de besos callados, que a ti te quiero regalar, porque mi corazón no los quiso entregar hasta que llegara de verdad, ese hombre enamorado. Famélico estoy, hambriento de ti, más los alimentos no pueden servir para imitar los sabores que con mi boca sentí, pues tras besar tus labios, sin tu miel no puedo vivir. Miel que fue creada cuando te conocí, para que tu alma la saboreara porque sabe sentir, hecha con los mejores azahares para endulzar tu vivir, porque te has convertido en la razón de mi existir. 
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