Me desperté con besos
sin café, sin miedos, ni excesos.
Tú pendiente de mí
yo alegre y feliz,
en cada una de tus miradas, un beso,
incluso cuando me pintaba,
estabas delante del espejo.
Con el café tú sonreías,
y yo, sin quererlo me dormía,
Qué despertar más bonito tenía!!!
De camino al trabajo y paseando,
cogidita por el hombro, cogidita de la mano,
despacito, paso a paso,
por la mañana, temprano
y besando, mirando y hablando.
A las puertas del trabajo
tú y yo nos paramos,
y allí con mis compañeros
tomamos café y conversamos,
y tú...Tú, seguías mi mano,
acariciando y besando.
Yo entré y tú en casa esperando!!!
© Suspiro-Teresa
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