
Si me pides el mundo no te lo podré entregar, pero si me pides una estrella, el firmamento te he de volcar, para que elijas la más bella y la que más pueda brillar. Pídeme vergeles y aunque no te los pueda dar, en mis ojos verás oasis llenos de realidad, y si deseas manantiales de cristalina sinceridad, te entregaré mi corazón que sólo sabe amar. Pide cuanto quieras y tu deseo se cumplirá, pues las hadas posaron sus alas… ¡En este oasis de felicidad! 
© Suspiro-Teresa 2/06/2005 Todos los derechos reservados |