Este es mi homenaje a esa pequeña pero a la vez gran mujer,

a la que siempre he admirado y a la cual recordaré con inmenso cariño,

 Ella dedicó su vida a lo demás sin pedir nada a cambio y

por eso es conocida como Madre Teresa, madre de muchos.

¡Consuelo de tantos!

 

 

Siempre ten presente que la piel se arruga,

el pelo se vuelve blanco, los días se convierten en años...

Pero lo importante no cambia; tu fuerza y tu convicción no tienen edad.
Tu espíritu es el plumero de cualquier tela de araña.

Detrás de cada línea de llegada, hay una de partida.
Detrás de cada logro, hay otro desafío.
Mientras estés vivo, siéntete vivo.
Si extrañas lo que hacías, vuelve a hacerlo.
No vivas de fotos amarillas...
Sigue aunque todos esperen que abandones.
No dejes que se oxide el hierro que hay en ti.
Haz que en vez de lástima, te tengan respeto.

Cuando por los años no puedas correr, trota.
Cuando no puedas trotar, camina.
Cuando no puedas caminar, usa el bastón.
¡¡Pero nunca te detengas!!

 

Madre Teresa de Calcuta

 

Mujer pequeña,

manantial de bondad que corría en abundancia por sus venas,

Corazón alado que Dios quiso a su lado.

 

Hoy el mundo llora su ausencia que,

a pesar de la pequeñez de su silueta, todos envidiamos su grandeza.

Los surcos de su cara fueron caminos de pobreza

unidos a un corazón inmenso en grandeza.

 

Sus manos no se fueron vacías,

sino llenas del amor de todos aquellos a quien cuidó.

El legado de su palabra con el tiempo se ha convertido en poesía,

y su imagen... en la musa de la mía.

 

©Tere-Suspiro 9/11/2007

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