Tu que tenías tanta ilusión por encontrar ese gran amor, cuando lo encontraste, cariño mío, no supiste darle su valor. Por eso triste estoy, porque me dejaste en un rincón y no has luchado ni por lo que te di, ni por lo que aún te doy. Deberías saber, que quien deja escapar, todo aquello que tanto amó sin haber luchado sin rendición, sólo recibirá de esta vida, soledad, tristeza y compasión. Sólo ves tu gran dolor, pero, el mío ignoras aún sabiendo como soy, una mujer que te amó con pasión y que antes de rendirse luchó sin condición. 
© Suspiro-Teresa-2003 Todos los derechos reservados |