A esos seres a los que vamos unidos desde nuestro nacimiento hasta nuestro final.
A esos que nos resguardan o resguardamos de todos los peligros.
A los que a nuestro lado están y a los que ya partieron,
pero a quienes volveremos a encontrar.
A ellos van dedicados estos lazos...
Lazos de Sangre, que nada ni nadie disolverán.