Había una vez...
Una hada de alas plateadas
que vivía en un mundo fantástico
donde el sol siempre brillaba.
 
Pero un día, el corazón de este hada,
que tanto amor repartió
con el verso de su palabra,
fue por una boca querida y amada,
muy cruelmente castigada.
 
Por primera vez en mucho tiempo
tubo su boca que callar su palabra
para no herir a ese alguien
a quien ella tanto amaba.
Y hoy cada palabra callada
por esta triste hada
se ha convertido en un océano
con las gotas de sus lágrimas derramadas.
 
Son unas lágrimas que empañan
los ojos de esta dulce hada
que no sólo son agua de sus ojos,
sino el llanto del sentimiento
de su corazón y de su alma,
por la falta de compresión
del verso de su palabra.
 
Hoy ya no brilla el sol
en el reino de este hada
pues con su silencio lo cubrió
de nubles blancas
y con sus lágrimas convirtió su cielo,
en un triste y frío país de hielo
donde ya no germinan las rosas blancas
que bailaban en su garganta.
 
© Suspiro-Teresa 23/2/2004
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