


Más allá de mi corazón y mi razón, hay un suspiro de amor que viaja a través de mis venas y mis huesos, es un soplo de aire plácido y fresco, inhalado por el amor que os profeso. Al alimentarlo con el cariño que de vosotros recibo, se ha convertido en una preciosa enredadera que, por siempre, estará llena de caricias y mimos. Cada una de sus verdes hojas ha sido abonada con uno de vuestros besos, que se irán posando, día a día, en vuestro corazón, formando un frondoso y hermoso jardín, que os alimentará y cuidará a través de los tiempos. Es la enredadera de mis recuerdos, de los besos dados
,con amor, en vuestra piel y en la memoria de vuestros cuerpos. 
Suspiro-Teresa 2/7/2009 © Todos los derechos reservados 



|