Agua, tierra, aire, fuego. Así te siento yo, mi amor. Agua fresca y cristalina que sacia mi sed de cariño. Poderoso torrente que limpia el cauce de mi corazón, arrastrando tristezas y desventuras, y quedando solo, firmemente asentadas, las piedras del amor, pulidas por el constante roce de tus caricias. Así te siento yo, mi amor. Tierra firme donde se asienta nuestra relación. Poroso y fértil filtro donde solo pasan las semillas de la felicidad, germinando rosas blancas que alegran mi alma con su embriagador perfume. Así te siento yo, mi amor. Aire puro de bondad, que inunda mis pulmones, revitalizando mi cuerpo con su aliento, e insuflándome ganas de vivir la vida con optimismo y esperanza. Así te siento yo, mi amor. Fuego que hace arder mi cuerpo de desbocada pasión. Voluptuosa llamarada que enciende mis sentidos en una combustión mezcla de ardor y frenesí, calor corporal que sólo tu eres capaz de provocar. Así te siento yo, TERESA, mi amor. 
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