Cuando das lo que tienes y ya no te queda nada. Cuando necesitas apoyo y nada más te dan una palmada. Cuando aligeras la carga de los demás y la tuya cada vez es más pesada. Cuando de beber das al sediento y ni una gota, a ti te caiga.... Entonces es cuando a un lado del camino te tienes que apartar a descansar y meditar, porque en ese momento por la pesada carga, podrías herir a quien quieres con el alma y si eso sucediera... Por amar como amas, no estarías en calma. Para, medita el tiempo necesario y descansa, verás como se aligera tu carga pues a veces el silencio, lleva consigo también, la palabra.
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