Queridos amigos me gustaría poner a vuestra disposición algún consejo útil sobre el cuidado de las flores. Os podría hablar largo y tendido sobre la composición de la tierra, los abonos y fertilizantes más adecuados, la correcta forma de podar y de hacer esquejes, etc. Pero no voy a hacerlo, por dos razones: en primer lugar, porque hay gente mucho más cualificada que yo para daros consejos sobre estos temas. En segundo lugar, porque quiero hablaros de algo que considero muchísimo más importante. De nada sirve que la flor crezca con buena tierra, bien alimentada y soleada, correctamente regada y cultivada, si le falta lo más importante: vuestro amor. En mi caso particular, he descuidado algo fundamental en mi relación con mi bella rosa. No he sabido darle lo más primordial para que arraigue fuerte y hermosa en mi corazón. He conseguido buena tierra, abonos y riegos, pero no le he dado el cariño y atención que necesita en cada momento, he descuidado ese vínculo y le he hecho dudar de si la confianza ciega que tenía en mi era merecida. En resumen, he sido un completo IMBÉCIL. Lo peor de todo es que no me he dado cuenta de que esta bella rosa y yo somos uno, que la sabia que la alimenta es la misma que circula por mis venas y que, si ella se marchita, yo muero. Por todo ello, mi amada rosa blanca, te pido públicamente perdón, y te aseguro que este pobre e infeliz jardinero cuidará de ti con todo su amor mientras vivas, ya que tu bienestar es mi razón de ser. TE AMO 
© Nilo 2/10/2005 Dos corazones que han navegado, a través del tiempo, buscando el tesoro del amor eterno, valoran ese amor más allá de cualquier enfrentamiento. Porque cuando se ama de verdad, te das cuenta que el amor es perdón, y nunca jamás resentimiento. Cuando amas de verdad, valoras el amor que te están ofreciendo, y si aparece alguna complicación, sólo la verás como una gota de rocío que refresca a una flor. TE QUIERO 
© Suspiro 3/10/2005 |