Confundida, sí, confundida, al creer que me amabas, pero, sólo fuiste otra ilusión perdida, como muchas otras que han ahogado mi vida. Confundí tu engaño y galantería con el cariño que creí me tenías, pero, sólo fue un fogonazo pasajero, un querer sin te quiero y un dolor por el que muero. Me creí tus falsos sentimientos, que me hicieron entregarme presa del amor y el deseo. Me arrastré por ti sin mirarme al espejo, y hoy eres el responsable de mi, tan patético, reflejo. Me confundí al ver tu corazón hermoso, por creerte cercano y no remoto. Hoy el jardín de mis adentros, es un desierto sin sentido. Los árboles entristecieron, las flores están muertas y el reloj de mi vida, ya no marca las horas, enloqueció y sólo da vueltas. Lo que pudo ser, nunca más será, pues, con las lágrimas del desamor nada nacerá. © Teresa-Suspiro 21/6/2011 © Todos los derechos reservados |