Dedicado a la mujer junto a la que he pasado los cinco mejores años de mi vida, y con la que me gustaría vivir no toda una vida sino cinco vidas. 
Cinco años llevo enamorado de cinco mujeres, cinco años recibiendo los más absolutos placeres. Y he de decir que, de esta poligamia, no me arrepiento, pues a las cinco las amo con pleno sentimiento. Estoy enamorado de Teresa, perfecta madre, mi gran y hermosa Duquesa. Serena belleza de infinito y meloso amor, toda pureza, blanca rosa de candor. Estoy enamorado también de Tere, mi fiel compañera de juegos y duelos. Tierno pajarillo de gráciles vuelos, esbelto árbol de sabroso fruto perenne. Estoy, además, enamorado de Teresín, traviesa hada de luminosa y risueña mirada. Siempre jovial me da a diario, de besos, festín, haciendo que mi mente tiemble, de gozo, ilusionada. Estoy enamorado, y van cuatro, de Antonia, siempre en segundo plano, más nunca olvidada. Escultura enterrada en la ilustre Macedonia, esperando ser encontrada para lucir su figura apasionada. Por último, pero no menos importante, estoy enamorado, por siempre, de mi Diosa, mi Faraona. Reina de este esclavo que nunca merecerá bastante, tanta pasión recibida de esta fiera leona. Cinco años, cinco mujeres. Y como bien dijo el profeta: A una grata promesa yo, hoy, me enmiendo, y es llegar al aniversario numero cien, para, con gran placer seguir diciendo: ¡BIEN, JODER, BIEN! 
Nilo-Enrique 6/12/2008 © Todos los derechos reservados |