| Marinero de agua salada, barquito de libertad, dime que tienen tus aguas que no las puedes dejar. Hombre valiente y curtido por el mar, dime cómo soportas esas noches en las que todo es soledad. Qué influjo te lleva a navegar, aún sabiendo en tus adentros, que algún día podrías naufragar. Marinero de aguas profundas, buque de libertad, cuando desde mi ventana te veo zarpar, me pregunto cómo transitas esos meses en los que no te veo amarrar. ¿Estarás surcando mares nuevos o pescando sin más? Dónde estará tu pensamiento, donde tu corazón y tu mirar, ¿amarrado en los tuyos o varado en cualquier lugar? Dime hombre de mar, si lo que te llama de esas aguas… ¡Es la grandeza de su libertad! 
Teresa-Suspiro 24/3/2010 © Todos los derechos reservados |